A los compañeros del camino...




Contame de donde venís, adonde vas, que viste en el camino…

Me parece que vos y yo, más que turistas,

somos “viajeros”, del camino y de la vida .-

No es casual este encuentro,…me sirve tu experiencia,

…por eso te invito a que me cuentes lo tuyo.-

Yo por mi parte te contaré algunas cosas de mi viaje, y unas

cuantas mas de mis “sentires y pensares”…

Muchas gracias…desde ya, porque sos mi prójimo, el “otro”…

ese que me da entidad humana.-

Digo que te he visto viajero, armando carpa en un camping

cualquiera, saludando en el cruce causal ...

...con la alegría de quien va descubriendo paisajes.-

Digo que admiré tu casilla, y otro día te vi subido en un

mothor-home con tu familia, siempre andando, entusiasta

buscador de los espacios abiertos, ...libre como un pájaro !!

¡Esto de andar “rodanteando” tiene sus bemoles..!!

Estás en todas partes, en todos los caminos, sos el “otro”, mi

prójimo, ese que me da “entidad humana”.-

Desde algún relato mío, trataré de contarte algún camino,…si

es que queres escucharme, mientras ponemos

unos palitos en este fogón recién encendido.-



Dejame decirte que una vez,….







jueves, 24 de febrero de 2011

La Tina

Pusieron  una reja más fuerte en las ventanas  de  la casa de mi  vecina…
Hoy me enteré que intentaron robarle…por suerte no pudieron entrar…
Ella siempre está encerrada, solamente sale en las mañanas cuando hace las compras en el mercado de enfrente,…Yogures,..leche,..poca verdura, porque tiene una huerta, algunas frutas…todo en poca cantidad…
Habla poco, es bastante callada,…. eso si, siempre saluda…
No parece tener amigas,..y  hace años que esta en el barrio.-
Le dicen “Tina”… porque   se llama Ernestina.-
Es maestra jubilada, y  no participa mucho de la vida común.-
Como decía antes,…ella siempre está encerrada… un poco gris,   como jubilada de la vida....
Los otros días, me contó  mi  vieja que  llegó a su casa el puntero  político del barrio,  … el negro  Esteban ,  que vive acá a la vuelta ,…..el  anda con las fichas  bajo el brazo , especialmente ahora , que es tiempo de elecciones…
Pero  parece que la Tina, lo sacó volando,…porque el negro salió a las puteadas.-
En fin,  siempre se supo que la Tina tenía ideas propias, y que en realidad prefería no meterse  con lo de ahora, porque según se dice, ella  es “oposición”.-
Que se yo..!!  “oposición”..? …no se , lo que se y entiendo es lo que veo..:
Veo el mejor jardín de la cuadra,  lo atiende ella.-
Veo la  única casa pintada de la cuadra,…es la suya... y en este barrio de pobres  se nota.-
Se que hace  el mejor café  con leche , porque me invitó muchas veces a  su casa ,  cuando yo  era  mas chico  y tenia hambre …tal vez por esos recuerdos  es que la quiero  a la vieja …además , como dice mi mamá  que vive al lado , … la Tina no jode a nadie..-
Yo se que  espera  que venga alguien a visitarla…no se quien,  pero parece que hace mucho que no se ven…
Una vez le pregunté  si no tenía a alguien en el mundo, un pariente,…que se yo,    alguien que la quisiera…   y se le iluminaron los ojos pero dijo que no,  que estaba sola.-
Un día de estos, cuando salga temprano del laburo,  compro unos biscochitos de grasa  y me voy a tomar unos mates con la Tina, hace mucho que no charlamos, desde que me case y me  fui del barrio.- 
Creo que le va a gustar  ver  a mi hijo. Ella no  lo     conoce   y, de paso, me quedo a cenar con mi vieja.



La Tina me contó….

“Ingrato..!!”,  me  regañó  .- 
Yo la entendí enseguida  , había pasado un año largo sin visitarla  y ahora , estaba cumpliendo con  ella y conmigo,…porque yo también me debía un  encuentro  con la Tina..-
“Que lindo está..!!” - se sonreía y  acariciaba  a mi hijo.- Con sus flamantes tres meses de vida, Fabián  le regalaba un montón de sonrisas y sonidos  que la tenían derretida.-
Hola bebe ! hola  mi amor..!!  --repetía Tina sin parar de acariciarle  la pelusa insipiente.-
“Se parece a vos”   --dijo,…y me puse   ancho--
En la siguiente media hora  el niño fue el protagonista de todo su interés,…y cuando al fin vino a buscarlo mi mujer para darle la teta y cambiarlo, Tina me miró a los ojos con una luz  increíble  y  me dijo:
“Ahora sos un hombre,  un papá, y tenés una gran responsabilidad de guiar esta vida nueva para que tenga las mejores herramientas en el crecimiento físico,  intelectual  y emocional “.-
-Claro Tina ,  por supuesto..!!  -dije mientras se llevaban a  Fabián…
-Y nos quedamos solos, Ella y yo, mi vecina y yo, la vieja  maestra  y yo.-
Repiqueteaban en mis oídos sus palabras…:
 “Ahora sos un hombre, un papá, y tenés una gran responsabilidad”….”…guiar la vida  nueva…”…crecimiento…responsabilidad…
”Claro Tina, por supuesto...!”  -me repetí en silencio –
Yo estaba contento. Era imperdonable no haber traído a mi niño antes, la Tina no se lo merecía, pero bueno, ahora si, había cumplido.-
 …Así pensaba, cuando volvió  Tina de la cocina con la pava en la mano, para iniciar la mateada  que requería actualización…
Y en la actualización , comenzó  por  el centro de sus preocupaciones diciendo..:
“Porque hay que cuidar la vida nueva..!!   Hay que  transferir las mejores herramientas..!!”
-Yo me la quedé mirando….sabiendo  de qué estaba hablando, sintiendo que también en esta etapa  de mi vida, me hablaba la maestra…o mi segunda madre.-
De alguna manera había venido a buscar la referencia, el ejemplo, el consejo y la guía.-
Y, ahí estaba  Ella, sólida , con todo su saber a cuesta , con la autoridad  de quien nunca traicionó sus principios.-
...Se veía en sus ojos encendidos  una enorme ternura , y  la coherencia fundamental de quien  sólo encontró   el sentido  de su vida  al servir a los demás , en –como ella decía …:  “ …guiar la vida nueva”.-
-Con ganas de que sonara la campana para marcar el recreo , le pregunte  de golpe..:
“Y Ud. Tina ,que me cuenta de su vida...?”
Me miró , lentamente llenó el mate ,  hasta me pareció que un leve rubor le subió a las mejillas ,… y me dijo..:
-Estoy bien , aprendiendo , un poco emocionada porque no me esperaba ciertas novedades después de tantos años…pero , en fin , me dio mucha alegría volver a ver a  mi compañero del alma ,…… de trabajo, claro  –se atajó--- pero  ocultó su mirada   como escondiendo algo..-
-yo guardé silencio, esperé  confiando en que ahora que soy grande, podría conocer un poco mejor a la maestra y vecina –
Hubo un largo silencio , creo que escuché el latido acelerado del corazón de la vieja, y  claramente sus mejillas estaban arreboladas..
Al fin siguió diciendo…:
“-Allá por el año sesenta y dos ,  fui designada  directora en la escuela de frontera  de  Los Molles , bien arriba en la cordillera ,  éramos tres docentes, …Gladys  ,  una maestra puntana  que atendía  a los mas chicos ,… y  Alberto , un pampeano  que ya tenía bastante experiencia en escuelas de frontera porque era su cuarto año de  elegir establecimientos cordilleranos .-
El entendía como nadie  el ritmo campesino, quizá porque venía del campo.-
Era hermoso trabajar juntos,…los chicos se arremolinaban en nuestro alrededor, con   sus típicas  necesidades de  afecto,  alegres y vitales…-
Recuerdo que ese año , --porque por desgracia fue sólo un año  el tiempo que Alberto estuvo con nosotras—ese año , hicimos la huerta de la escuela , y tuvimos una  cosecha  hermosa  de zapallos , tomates , papas  , y varias plantas de orégano que  por allá se daba muy bien…
Allá arriba , el sol se pone mas tarde  , y cuando  el cielo está limpio , hay atardeceres increíbles……solíamos quedarnos  mirando  caer la tarde  mientras tomábamos mate  , con la escuela  en silencio , después de clases , cuando todos los chicos  se habían perdido cerro arriba , regresando a sus casas …tomábamos mate …”
---Acá, noté que  su relato estaba un poco mezclado, tembloroso… Su voz cambiaba de tono, y se escuchaba un poco mas profunda…---
“Me acuerdo como si fuera ayer”…--agregó –y sentí  que montañas de tiempo pasaban  en el silencio largo que siguió en su relato. —
Poco a poco, la historia me llegaba  como desde muy lejos, parecía un rumor en la distancia, fue como traer la vida joven de otro tiempo a este presente de la Tina.
A veces, me da por pensar que somos nuestros recuerdos, y no es poca cosa, esa tarde me di cuenta que un recuerdo es capaz de pintarte las mejillas de rubor, de  encender la mirada,…o apagarla. —
“En fin -- continuó diciendo la Tina – lo cierto es que  el  verano pasado  me enteré de pura casualidad , por un  alumno (querría decir un  ex-alumno  …o será que todavía  da clases la Tina …? ) …ese alumno  comentó  que por la escuela había andado el maestro Santillán , que había hecho una donación de palas y rastrillos para la huerta de la escuela allá en Los Molles ,…y quise saber por donde andaba  Santillán , aquel compañero de otros tiempos ,  así que  llamé al director que hay ahora, y le pedí que ubicara ,si podía , al Alberto , y que le diera mi dirección , -…hizo otra  pausa , larga , y continuó—
“El seis de enero, me acuerdo bien porque era “reyes” ,
a las seis de la tarde , sonó el timbre  y pregunté desde adentro  : …“quien es...?”—
“Alberto Santillán”  -- se escuchó del otro lado – y justo aquí, se paró  la Tina en su relato, seguramente así se había quedado al escuchar ese nombre, con la boca abierta, paralizada.-
La Tina……saco su pañuelito blanco y se sonó la nariz,…--como si yo no viera los ojos húmedos, en el centro del pudor!
-El maestro de la huerta...?—pregunté—
“Si  – me dijo— Alberto, el de los mates, la huerta y los atardeceres… --guardó  silencio –
Yo empecé  a sospechar que se guardó una palabra, un sentimiento, que debió  decir…”…el de los atardeceres y el amor…”, pero no dije nada. —
Seguía la Tina con los ojos húmedos , las mejillas arreboladas  , con la mirada  suspendida en el espacio y una sonrisa dibujada  en su boca , estaba más linda que nunca ..!!
Y… Seño...? Qué mas...? –pregunté tomándole la mano…
“Nada, vino  varias veces mas, en realidad viene día por medio, porque vive acá no mas  en Villa Sarmiento…y también está solo”.-
-La Tina retiró su mano de entre las mías, tomo la servilleta, la pava, el mate ya frío, y  como apurada fue hacia la cocina llevando  para allá todo su rubor y la luz delatora de sus ojos.-


-Yo no me atreví a insistir, quizá otro día  me cuente más,…pero me quede sospechando que otra vez Santillán y la Tina, tomaban mate, mirando el atardecer. —
                                           

No hay comentarios:

Publicar un comentario