“Acá se hace lo que yo digo..!! Te guste o no,…esta claro..Carajo..!!??
-y….paffff!! , la cachetada resonó en el pequeño espacio de la habitación.-
Juan recordaba con toda claridad aquella tarde,…fue la última vez que le pegó a la Luisa.
Después se separaron.
No esta muy claro porqué, pero hoy Juan , entre mate y mate , mientras cae la tarde junto al río, tiene ganas de intentar entender su vida , toda su vida, la de ahora y la de antes, y por eso , conectando recuerdos, pensamientos y sentimientos,…inició el recorrido de este..:
“Camino del ayer”
Y Juan recordó...:
"En aquel tiempo, vivía la tarde con creciente excitación.
En la medida en que se acercaba la caída del sol, una ansiedad creciente se apoderaba de mí, ante la renovada posibilidad de sentarnos a la vera del río, mirando el atardecer y charlando sobre las cosas que nos gustaban.
Conocernos fue como el urgente disparador de este esclarecimiento fundamental de principios de vida.-
Con eso podríamos eslabonar procedimientos para ser una pareja con fundamentos valóricos aceptables.-
Ese fue el acuerdo, la meta, (impuesta por los viejos), cuando se disparó apenas audible un precoz: “te amo”.-
Todo se complicó, no fue tan claro darnos cuenta que nuestros encuentros perdieron la “razonabilidad” de la exploración de los principios de vida.
Todo empezó con los silencios, y la piel,…como un pecado irrefrenable…
Algunas veces, las poderosas sensaciones físicas, llevaron las manos más allá de los razonamientos, y nos estremecimos en torbellinos de caricias y besos, hasta quedar temblando, exhaustos, presintiendo que habíamos quebrantado algún concepto, una regla a seguir.-
Esa herencia cultural de nuestros padres, que hacía evidente la peligrosidad de la piel y sus consecuencias, resultaba inevitable.-
Pero que hermoso era..!! Que transgresión fundamental….!!! ,…a fuerza de pasión, la culpa se arrinconaba en la oscuridad de la conciencia para ser diluida finalmente, en la renovada excitación de cada día.-
Y cambiamos un poco.
Desaparecieron las risas francas, las carreras por la costa,…y explorar la piel tuvo la urgencia necesaria para que nos ocupáramos más de las urgencias que de las coincidencias buscadas para fundamentar una pareja con “principios”.-
Sin embargo, en algún lugar de los registros sub-concientes, quedaron los mandatos culturales de la niñez, transgredidos, diluidos, pero suficientemente explícitos como para ser mas tarde los principales agentes de conflicto, cuando en el andar del tiempo, de la vida y de la convivencia nos lastimamos el alma.-
En ese tiempo, buscábamos y encontrábamos todas las similitudes, y no veíamos, o no sabíamos ver las diferencias…
Quizá, también por mandato cultural del entorno familiar, los diferentes eran los comunistas, junto con los gremialistas y los piqueteros que por aquellos días azolaban con sus reclamos las calles y rutas del país.-
“Esos no tienen respeto ni principios”,…protestaba mi padre , y utilizaba cada situación para fundamentar una arenga donde los valores, eran lo mas importante..- Mi hermano y yo escuchábamos atentos…, sin movernos, hasta que el viejo daba por terminado el discurso y la reunión.-
Algo parecido sucedía en la casa de Luisa; quizá por eso, no nos resultó difícil crear el ideario con el cual echaríamos las bases de una relación permanente,…aunque casi siempre, con nuestros pocos años, alcanzaban tres o cuatro “principios fundacionales” (como el respeto, el trabajo, la disciplina…entre otras yerbas…) para dar por concluida la tarea de “fundar la base”, y dedicarnos con mucho entusiasmo a las “urgencias” de la piel que nos dejaban temblando y muy felices…
También aprendimos a mentir, y a disimular nuestra agitación y fueron cada vez más las señales y los códigos secretos, con los cuales ocultamos la intimidad en ese tiempo en que perdimos la inocencia.-
Luisa y yo tuvimos que esperar.
Cinco años pasaron hasta que pude comprar el terrenito y los ladrillos,…porque estaba claro: “El que se casa, casa quiere”.-
Mis padres y los suyos, así lo habían establecido, bien adentro en nuestras mentes, cuando aun éramos niños…, y heredamos todos los mandatos…
Con el tiempo todo fue tomando su lugar.
Los principios, los hijos, el trabajo, y una suerte de rutina feroz que apenas sostenían el andamiaje de la familia.
Nunca sospeché en el camino que cada vez que obedecía los mandatos de mi padre era un poco menos libre…
Tampoco sospeché que fuese lícito desobedecer…, o explorar otros caminos…
Y fue demasiado.-
No resistimos el peso del mandato...
Nuestra juventud se fue quedando enredada en tantas limitaciones, y la asfixia sobrevino demoledora…
Ya no quise mas, no quisimos más violencia psíquica ni física…, y sobrevino la separación…
Hoy, 40 años mas acá, me queda claro que la muerte del amor tuvo una cruz rígida,
dura, clavada en el centro de nuestro cerebro por el mandato de nuestros padres y esa visión autoritaria e intolerante, que después no pudimos revertir…
La vida está aquí y ahora, es cierto, pero tiene raíces poderosas en el entorno que nos vio nacer y crecer…
No me queda otra, no hay vuelta atrás, solo resta intentar una nueva interpretación de los hechos del pasado…y perdonar a los viejos,…es posible que ellos hayan querido lo mejor para nosotros…
En una de esas,.. También mis hijos me perdonan a mí…"
Jotacé
Un lugar de encuentro, para contarnos el camino andado, compartiendo recorridos, sueños , utopias, paisajes interiores y de ruta,...para aprender de las diferencias...
Para aprender de todos...
A los compañeros del camino...
Contame de donde venís, adonde vas, que viste en el camino…
Me parece que vos y yo, más que turistas,
somos “viajeros”, del camino y de la vida .-
No es casual este encuentro,…me sirve tu experiencia,
…por eso te invito a que me cuentes lo tuyo.-
Yo por mi parte te contaré algunas cosas de mi viaje, y unas
cuantas mas de mis “sentires y pensares”…
Muchas gracias…desde ya, porque sos mi prójimo, el “otro”…
ese que me da entidad humana.-
Digo que te he visto viajero, armando carpa en un camping
cualquiera, saludando en el cruce causal ...
...con la alegría de quien va descubriendo paisajes.-
Digo que admiré tu casilla, y otro día te vi subido en un
mothor-home con tu familia, siempre andando, entusiasta
buscador de los espacios abiertos, ...libre como un pájaro !!
¡Esto de andar “rodanteando” tiene sus bemoles..!!
Estás en todas partes, en todos los caminos, sos el “otro”, mi
prójimo, ese que me da “entidad humana”.-
Desde algún relato mío, trataré de contarte algún camino,…si
es que queres escucharme, mientras ponemos
unos palitos en este fogón recién encendido.-
Dejame decirte que una vez,….
me he sentido algo asi como identificada con esta historia. es como un conocimiento colectivo de las generaciones nuestras, no? he conocido de cerca estas vivencias similares.el tema esta en lograr liberarse de estas ataduras emocionales karmicas, que nos atan de generación en generación, hasta que decidimos cortar con ellas, liberarnos y sanar.
ResponderEliminarSi "carancha" , padecemos una herencia cultural y quizá por eso, algunos rasgos como el autoritarismo, o el machismo son notablemente comunes en cualquier estrato social,...
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